Amazon anunció el 24 de septiembre que los comercios que venden en Estados Unidos y utilizan Multi-Channel Fulfillment (MCF) pueden añadir entrega Prime a sus propias tiendas online sin un coste adicional específico más allá de las tarifas estándar de MCF. La compañía acompaña el lanzamiento con un programa de precios preferentes que reduce entre un 15% y un 25% las tarifas de fulfillment durante los primeros seis meses, según el comunicado oficial de Amazon.
Quién puede utilizar la nueva entrega Prime
La novedad está dirigida a merchants que venden en el mercado estadounidense y utilizan los servicios logísticos de Amazon para pedidos realizados fuera del marketplace. Por tanto, no es una nueva tarifa general para cualquier pyme española: resulta relevante para empresas de España que ya vendan o estén preparando ventas directas a consumidores de Estados Unidos.
La integración puede activarse mediante Amazon MCF y también a través de la aplicación Buy with Prime para Shopify. Amazon indica además que existen opciones vía API y socios tecnológicos para tiendas construidas sobre otras plataformas.
Descuento del 15% al 25% durante seis meses
El MCF Preferred Pricing Program aplica descuentos automáticos de entre el 15% y el 25% en las tarifas de fulfillment durante los primeros seis meses. Amazon señala que no exige contrato a largo plazo y que la inscripción puede hacerse con un clic.
Para valorar el ahorro real, una empresa debe comparar el coste completo por pedido antes y después del descuento: preparación, envío, devoluciones, almacenamiento y cualquier coste de plataforma o integración. Un porcentaje sobre fulfillment no equivale automáticamente al mismo ahorro sobre el coste logístico total.
Amazon asegura que la integración acelera la entrega
Según la compañía, los merchants que integran Prime mediante MCF obtienen entregas un 70% más rápidas de media que quienes utilizan Buy with Prime de forma independiente. Entre los primeros usuarios, más del 40% de los pedidos elegibles se enviaron con Prime.
Estas cifras proceden de Amazon y deben interpretarse dentro de su propio servicio. Una pyme que valore el cambio debería contrastarlas con sus tiempos actuales, zonas de entrega, volumen de pedidos y coste por unidad.
Qué debería calcular una empresa española que venda en EE. UU.
Antes de activar el servicio conviene estimar el margen por pedido con y sin el descuento inicial, comprobar qué ocurre cuando terminan los seis meses y medir el efecto sobre conversión y abandono de carrito. También hay que revisar la política de devoluciones y el stock que debe mantenerse dentro de la red logística estadounidense.
Para ese análisis puede resultar útil revisar cómo calcular el margen bruto, gestionar el capital circulante, controlar el coste de transporte, proteger la liquidez, gestionar facturas vencidas y reducir el impacto de impagos comerciales.
Fotografía: Tima Miroshnichenko / Pexels.

