SODERCAN ha lanzado este 2 de octubre de 2026 Start Talent Cantabria, un programa destinado a conectar startups, empresas innovadoras y otras organizaciones de la región con estudiantes universitarios que puedan desarrollar sus Trabajos Fin de Grado o Fin de Máster sobre retos reales de negocio. La iniciativa busca acercar talento académico y necesidades empresariales mediante acompañamiento durante el proyecto, según la información oficial de SODERCAN.
La empresa plantea un reto y el estudiante lo convierte en proyecto académico
El programa parte de necesidades concretas propuestas por empresas innovadoras. Esos desafíos pueden transformarse en TFG o TFM supervisados en coordinación con el entorno universitario.
Para una pyme, el valor está en estructurar un problema que normalmente quedaría aparcado por falta de tiempo: validación de una tecnología, análisis de datos, diseño de proceso, estudio de mercado, prototipo o mejora organizativa.
El objetivo no es sustituir un puesto de trabajo
Un TFG o TFM tiene finalidad académica y debe encajar con los requisitos de la universidad. La empresa debe definir un reto acotado, facilitar contexto y asignar una persona interlocutora que pueda resolver dudas y validar avances.
Eso obliga a evitar encargos demasiado amplios o tareas operativas recurrentes. El resultado es más útil cuando existe una pregunta concreta, datos disponibles y un alcance razonable para el calendario académico.
Qué debería preparar una empresa interesada
Antes de presentar un reto conviene describir el problema, el resultado esperado, qué información podrá compartir la empresa y qué restricciones existen por confidencialidad o propiedad intelectual.
También debería decidir quién tutelará la relación desde la organización y cuánto tiempo podrá dedicar al seguimiento. La ausencia de acompañamiento empresarial suele reducir el valor práctico de este tipo de colaboraciones.
Una vía para detectar talento antes de contratar
Para startups y pymes innovadoras, trabajar durante meses con un estudiante permite conocer su forma de resolver problemas antes de plantear una relación laboral. No implica contratación automática, pero puede convertirse en un canal de captación de perfiles especializados.
Las empresas que quieran reforzar formación y empleo pueden revisar también los 250 millones estatales para formación, los proyectos universidad-pyme de CRUE y Cepyme, Forma y Contrata, Crea Feina Barcelona, las ayudas valencianas a contratación y la evolución reciente de la afiliación a la Seguridad Social.
Para participar con utilidad real, la empresa debería definir un reto concreto que pueda convertirse en TFG o TFM, nombrar una persona tutora interna y delimitar qué información puede compartir con el estudiante. Un proyecto demasiado amplio dificulta obtener resultados aplicables.
Fotografía: Ludovic Delot / Pexels.

