AWS Elastic Disaster Recovery (DRS) ya permite proteger y recuperar servidores fuente basados en Graviton y arquitectura arm64. La capacidad fue anunciada el 25 de septiembre y está disponible sin coste adicional en todas las regiones donde opera AWS DRS, según el anuncio oficial de AWS.
DRS detecta automáticamente la arquitectura
El servicio identifica si el servidor de origen utiliza arm64 y, durante una recuperación, lo levanta sobre instancias Graviton. De este modo la empresa mantiene la arquitectura de extremo a extremo sin tener que convertir la carga a x86.
El flujo de recuperación sigue el mismo modelo que ya utiliza DRS para otros servidores, por lo que no requiere una configuración específica adicional para Graviton.
Por qué importa para continuidad de negocio
Las organizaciones que migraron aplicaciones a Graviton por coste o rendimiento podían encontrarse con una cobertura desigual de recuperación frente a cargas x86. El nuevo soporte elimina esa diferencia dentro de DRS y permite aplicar una estrategia homogénea.
Para una pyme que aloja aplicaciones críticas, el punto importante no es solo disponer de una copia, sino conocer cuánto tarda en recuperar el servicio y qué dependencias deben arrancar primero.
Qué debería probar una empresa
El soporte automático no sustituye un simulacro. Conviene ejecutar una recuperación controlada, comprobar redes, DNS, secretos, bases de datos y conectividad con servicios externos y medir el RTO real.
También debería revisarse el RPO: la empresa necesita saber cuánta información podría perder entre el último estado replicado y el momento del incidente. Esos objetivos deben documentarse por aplicación, no solo por servidor.
Sin coste adicional por el soporte Graviton
AWS indica que la nueva compatibilidad no añade un recargo específico. Siguen aplicándose los costes normales del servicio y de los recursos que se utilicen durante replicación, pruebas o recuperación.
Para workloads arm64 que ya están en producción, la acción práctica es revisar si estaban fuera del plan de DRS y añadirlos a las pruebas periódicas de continuidad.
Para equipos que operan infraestructura y software empresarial, también conviene revisar el sandbox local de GitHub Copilot, la actualización de CodeQL, el parche crítico de GitLab, la remediación automática de Cloudflare CASB, la adopción de passkeys empresariales y el nuevo Microsoft Defender ISOC.
Fotografía: panumas nikhomkhai / Pexels.

